GRIPE DEL 1918 Y EL COVID 19

Hasta la fecha la especie humana ha sido víctima de numerosas pandemias, entre las cuales se encuentra “La Gripe Española de 1918”, considerada una de las pandemias más terribles y letales. Recientemente, se ha añadido un nuevo virus a la lista, “El COVID 19”, mundialmente conocido como el coronavirus. Los expertos han hallado una gran cantidad de similitudes entre ambas epidemias, lo que también les ha llevado a encontrar aspectos diferentes entre estas.


La Gripe Española mató entre 1918 y 1920 a más de 40 millones de personas en todo el mundo. Se desconoce la cifra exacta de la pandemia más devastadora de la historia. Un siglo después aún no se sabe cuál fue el origen de esta epidemia que acabó con la vida del 5% de la población mundial.
Aunque algunos investigadores afirman que empezó en Francia en 1916 o en China en 1917, muchos estudios sitúan los primeros casos en la base militar de Fort Riley (EEUU) el 4 de marzo de 1918, cuando gran la gran mayoría de ciudadanos comenzaron a padecer los síntomas, tales como la tos seca, la fiebre elevada o dolor de cabeza. Asimismo, los pacientes perdían el apetito a causa del congestionamiento nasal y normalmente sufrían de malestar general.


Está claro que el papel de la ciencia frente a la gripe española era, principalmente, encontrar la cura para los pacientes y la vacuna que permitirá desarrollar anticuerpos. Obviamente, se realizaron estudios químicos y biológicos para entender la estructura del virus, y, de esa forma, poder sacar la máxima información de éste.
Los datos biológicos de esta pandemia asustan por sí solos, puesto que, sólo la cifra de muertos más baja que se estima (los 40 millones) fue mayor que la de los fallecidos durante toda la gran Guerra. Tal es el número que diversos países perdieron un tercio de la población e incluso las islas más pequeñas quedaron desiertas.
Al paralizarse el mundo entero y establecerse la cuarentena, la economía de cada país peligraba, dicha situación no llegó a remontar hasta el golpe de Estado y la mejora económica de Miguel Primo de Rivera.


Por otro lado, a finales del 2019, identificaron un nuevo virus, conocido como COVID 19, cuyo origen no está muy claro. Como en toda epidemia, se han realizado gran cantidad de investigaciones que aseguran que el virus proviene de la sopa de murciélago en China, sin embargo, hay otros que apuntan a un laboratorio en el mismo lugar.
Propagándose rápidamente a nivel mundial, el coronavirus afecta de distintas maneras en función del paciente, aunque bien es cierto que todos ellos presentan los síntomas a los 10 – 14 días cuando comienza a subir la fiebre, aparece la tos seca y el cansancio corporal.
Cabe destacar, que los pacientes asintomáticos, como bien dice el nombre, no padecen síntomas y no han de ser hospitalizados, lo cual también puede ser un punto en contra, debido a que de esta manera pueden contagiar al resto de la población al no tomar medidas de prevención. Claro está que resulta casi imposible detectar este tipo de pacientes, por lo que en la mayoría de los casos pasan desapercibidos hasta que ya es demasiado tarde.
Como en la epidemia comentada anteriormente, un factor que peligra en esta epidemia es la economía mundial, lo cuál supone una clara consecuencia común entre ambas pandemias.
Por finalizar, un dato curioso que diferencia el coronavirus de la gripe española es las personas afectadas en cada epidemia, puesto que, en 1918, la bacteria acabó con la vida de jóvenes y adultos, mientras que, esta vez, afecta más a las personas mayores.
Ahora bien, conocer el origen de la pandemia y el número de afectados puede resultar muy útil para sacar información, pero mientras no se obtenga la cura frente al virus, es clave la higiene personal y la distancia social para evitar el contagio, no sólo en esta pandemia sino en todas las que se han vivido a lo largo de la historia y las que están por llegar.

Isi C.
3º ESO

LA EPIDEMIA DE GRIPE DE 1918 Y LA PANDEMIA DEL COVID 19

La pandemia es una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región. Esto es justo lo que ocurrió en marzo del 1918 y hace apenas unos meses. Claro está, que ambas pandemias son distintas y al mismo tiempo presentan características comunes.

La gripe del 1918 o más conocida como “La gripe Española” fue la peor pandemia global de la historia. Como consecuencia de ésta, murieron aproximadamente entre 50.000.000 y 1000.000.000 millones de personas en todo el mundo.

La pandemia se inició a finales de la Primera Guerra Mundial, en uno de los atestados campos de batalla del Frente Occidental y después se dispersó cuando los soldados regresaron a casa de la guerra. La mayoría de las víctimas eran personas que tenían entre 20 y 40 años y animales domésticos (perros y gatos). Al principio, ésta sólo era conocida en España ya que fue eclipsada en la esfera pública por la Primera Guerra Mundial, en parte debido a que algunos gobiernos censuraron a los medios de comunicación de sus países para evitar que informaran sobre sus efectos mientras duraba la guerra. A mediados de abril de 1918, la pandemia ya se había extendido y ya era conocida por gran parte de todo el mundo.

Los síntomas de la enfermedad eran los siguientes: fiebre elevada, dolor de oídos, cansancio corporal, diarreas y vómitos, dificultades respiratorias y hemorragias nasales. Aunque fue la neumonía bacteriana secundaria la causa de la mayor parte de las muertes ya que, en 1918, apenas había medicamentos para curarla.

Científicos de la época formularon posibles teorías y, a través de los periódicos, recomendaban remedios para combatir la enfermedad. Aunque claro está, que en aquella época el campo de la ciencia y la medicina era muy limitado por lo que las medicinas no eran del todo efectivas y seguras y era más difícil acabar con la pandemia. Aún así, se tomaron medidas como el distanciamiento social, el uso de mascarillas en sitios públicos, la suspensión de las clases escolares y de las reuniones y el confinamiento en casa. Realmente, el primer antibiótico se descubrió en 1928 y la primera vacuna 40 años después. Además, la cepa del virus causante de la gripe Española A/H1N1 no se descubrió hasta el 1943 y su secuencia genética no se determinó hasta 2005.

La tercera y última oleada de ésta pandemia comenzó en la primavera de 1919 y terminó en el verano de ese mismo año, dejando un elevado número de muertes y convirtiendo inmune a la población.

Como se ha detallado anteriormente, las consecuencias de esta pandemia fueron catastróficas. Hubo un gran número de fallecidos y afectó a todas las personas, sobre todo a la población más vulnerable.

El Covid 19, o más conocido como Coronavirus, es la pandemia que a día de hoy ha alterado y paralizado la vida en todo el mundo.

El 31 de diciembre de 2019, la Organización Mundial de la Salud reportó los primeros casos de neumonía. Éstos fueron detectados en la ciudad China de Wuhan, de un virus hasta el momento desconocido. El 1 de enero de 2020, China cerró un mercado mayorista de mariscos ante la sospecha de que los animales salvajes con los que se comercializaba podían ser la fuente de la infección. Una semana después, se confirmó la identificación del virus como “Coronavirus”. A partir de ese momento, el virus se fue difundiendo a causa del contacto entre personas de distintos países, hasta el punto de acabar expandiéndose de forma exponencial por todo el mundo.

Esta enfermedad normalmente tiene mayor repercusión en personas de la tercera edad y en personas más jóvenes con problemas respiratorios y enfermedades previas, como cáncer, aunque cualquiera lo puede contraer. El 80% de las personas no tienen síntomas severos, hasta un 20% se enferman gravemente y, en un 2% de los pacientes, la enfermedad ha sido fatal.

El virus es altamente contagioso y se propaga principalmente a través de gotitas lanzadas al aire al hablar, toser o estornudar, y que las personas pueden respirar o también, aunque en menor medida, por gotitas que han caído en superficies como mesas u otros objetos y que la gente las toca con las manos y luego las lleva a la nariz, la boca o los ojos.

Los síntomas de esta enfermedad son los siguientes: fiebre, tos seca, y dificultades para respirar (falta de aire), aunque también puede afectar a otras partes del cuerpo como los intestinos, causando náuseas, vómitos o diarrea.

Desde la aparición de este virus, los científicos no han cesado de investigar sobre él, pero a pesar de esto, todavía se desconocen muchos datos. Aunque la ciencia hoy en día ha avanzado y evolucionado, los investigadores todavía no han podido dar con la cura o con una vacuna.

A la espera de un solución para combatir esta enfermedad, los gobiernos aconsejados por la Organización Mundial de la Salud tomaron medidas preventivas como confinar a todas las personas en sus residencias hasta nuevo aviso, mantener un mínima distancia de seguridad en el caso de salir a la calle, cerrar los centros escolares y todos los comercios excepto los supermercados y hacer obligatorio el uso de mascarillas y de desinfectante de manos. Gracias a esto, poco a poco, han ido disminuyendo el número de muertes y los médicos han ido ganando experiencia y conocimientos en cómo tratar el Covid.

Respecto a las consecuencias, éstas han sido catastróficas en todos los ámbitos.
A nivel demográfico, hasta la fecha ha habido casi 7,5 millones de contagios y más de 421.000 muertos en todo el mundo, lo cual ha ocasionado una gran disminución de la población.
A nivel económico, tanto grandes empresas como pequeños comercios se han visto muy perjudicados, además de las miles de personas que se han quedado sin trabajo y sin ingresos y que tienen que mantener una familia.
Por otra parte, a nivel social, el aislamiento ha producido que todas las actividades tanto escolares, profesionales, deportivas como lúdicas se hayan parado. Por ejemplo, las relaciones entre familias, amigos y seres queridos se han visto muy afectadas al no poder tener contacto físico y los estudiantes, tanto niños como jóvenes, se han visto afectados al no tener acceso al colegio o a la universidad.
Por último, a nivel cultural, los rodajes, conciertos, visitas a museos, salas de espectáculos y cine, etc. han tenido que cerrar y parar su actividad. No obstante, artistas y actores han lanzado iniciativas a través de las redes sociales para mostrar su trabajo y motivar a las personas.

Actualmente, se sigue combatiendo la pandemia, y se espera y desea que ésta acabe cuanto antes, que no haya nuevos brotes, que no se desarrollen nuevas enfermedades a causa de ésta, y que se recupere la normalidad lo antes posible.

En cuanto a las similitudes de estas dos pandemias, ambas se expandieron por todo el mundo y ocasionaron un gran número de muertes. Por otra parte, ambas tuvieron graves consecuencias, sobre todo a nivel económico y en ambos casos, se desconocían muchos datos acerca de cómo apareció la enfermedad que ocasionó la pandemia y cómo erradicarla con el menor impacto posible.

Respecto a las diferencias, cada pandemia se produjo en una época completamente diferente y por motivos diferentes. Por otra parte, cada una se originó en un lugar y los síntomas presentan disimilitudes en cada enfermedad. Además, otra diferencia es la desventaja de la pandemia del 1918 en cuanto a recursos médicos y falta de información, ya que actualmente, aunque todavía se desconocen muchos datos, se ha podido combatir y frenar el avance la pandemia del Coronavirus de una manera más eficiente. Véase la diferencia del número de muertos y del tiempo de duración de la pandemia.

En conclusión, ambas pandemias son de gran importancia en la historia, pero no sólo han causado consecuencias nefastas a todos los niveles, dolor y tristeza, sino que también han hecho que la sociedad evolucionara y aprendiera el gran valor de las pequeñas cosas.

Sofía M.

3º ESO

LA GRIPE ESPAÑOLA DE 1918 Y EL COVID 19

Actualmente el mundo está pasando por la segunda pandemia de los últimos dos siglos, la de la enfermedad del coronavirus (Covid-19). Por mucho que haya avanzado la ciencia y la tecnología, esta crisis, y como se está intentando frenar, no es muy diferente a la que hubo hace 100 años, la gripe española de 1918. Ambas pandemias cambiaron y han cambiado totalmente la forma de vida de quienes las han vivido. En este texto se explicarán ambas plagas y cómo afectaron al mundo además de sus similitudes y diferencias.

En primer lugar la gripe de 1918 a la que se le añadió “española” debido a que el resto de países más desarrollados acababan de participar en la primera guerra mundial y por ello no hablaron de ella en los medios de comunicación, por lo que un tiempo pareció que esta solo estaba en España cuando en realidad era algo mundial. No se sabe a ciencia cierta ni dónde ni cuándo se originó esta enfermedad, muchos dicen que en Francia en 1916, otros en China en 1917 aunque el primer caso oficial fue en una base militar en Estados Unidos en 1918 de ahí el nombre y fue causada por un brote de influencia virus A del subtipo H1N1. La tasa de mortalidad de la enfermedad era del 10% y el 20%, esto produjo alrededor de 50 millones de muertes en todo el mundo y de ellas 300 mil en España, aunque se calcula que en el mundo se contagiaron 1.800 millones de personas. La enfermedad tenía una gran mortalidad en un corto periodo de tiempo ya que la mayoría que la cogían morían 2 o 3 días después, la gripe a diferencia de otras epidemias afectaba sobre todo a las personas de entre 20 y 40 años. Los síntomas de esta enfermedad son fiebre alta, dolor de oídos, cansancio, diarrea y vómitos, dificultad para respirar y hemorragias nasales. Las médicos daban diversos tratamientos para poder curar a los afectados pero no está comprobado si alguno de ellos funcionaba realmente algunos de ellos son; grandes dosis de aspirinas, suero diftérico, quinina, aceite alcanforad, entre otros. Para evitar contagios en algunos lugares se estableció un confinamiento, mientras que en otros simplemente se suspendían eventos y al igual que con el covid-19 era obligatorio utilizar mascarillas. La epidemia no finalizó hasta 1920, el virus desapareció prácticamente por si solo ya que todos los afectados que ya estaban curados eran inmunes, pero no fue hasta el 1933 cuando se aisló completamente el virus, aunque a día de hoy siguen existiendo casos. La pandemia afectó gravemente a la forma de vida en todo el mundo, tanto social como económicamente; la economía fue deteriorada, existía un miedo colectivo, la mayoría de compañías y seguros estaban arruinados, al haber falta de trabajadores se le dio a la mujer la entrada al mercado laboral y en 1920 ya un 21% de los trabajadores eran mujeres. Por otra parte se estableció en muchos países la sanidad pública, empezando por Rusia ya que se dieron cuenta de que durante la pandemia no todo el mundo podía pagarse el tratamiento.
Cien años después es Wuhan, China tuvo origen el Covid-19 a mediados del mes de diciembre de 2019, el coronavirus es un nuevo tipo de virus, emparentado con el síndrome respiratorio agudo severo y con el síndrome respiratorio de oriente medio pero no es igual a ninguno de los ellos. Los investigadores piensan que este virus fue trasmitido de los animales algunos análisis filogenéticos sugieren que los murciélagos podrían ser el huésped original del virus, no obstante también se ha barajado la posibilidad de que fuera un pangolín el huésped intermedio que facilitó la mutación. La tasa de mortalidad del virus es del 14,8% en ancianos y del 1% aproximadamente en el resto, lo que ha dejado en el mundo 428 mil muertos en todo el mundo y de ellos 27.136 mil son españoles aunque se cree que ha habido muchas más muertes que están siendo ocultadas por los gobiernos de muchos países. La transmisión del virus fue muy rápida ya que solo en tres meses se habían contagiado personas de todo el mundo. Los síntomas de este nuevo virus son fiebre, tos seca y cansancio aunque también se pueden tener molestias y dolores, dolor de garganta, diarrea o conjuntivitis. Hasta la fecha no se ha creado vacuna o medicamentos específicos contra el Covid-19, por lo que ¿si no hay tratamiento como se curan los enfermos? La enfermedad no afecta a todos por igual, a aquellos que la pasan de forma leve se les recomienda estar en aislamiento, beber muchos líquidos y descansar hasta curarse, mientras que los casos más graves (normalmente ancianos) son hospitalizados y reciben cuidados médicos como ayuda respiratoria, administración de líquidos por vía intravenosa, se ponen antivirales y se les dan medicamentos para combatir los síntomas del virus. Para evitar contagios prácticamente todos los países han estado tres meses en cuarentena desde marzo hasta finales de mayo, aunque aún no se ha vuelto a la normalidad, si no que se siguen tomando muchas medidas de seguridad para poder salir a las calles como evitar contacto con otras personas o el uso obligatorio de la mascarilla. La epidemia aún no ha terminado y sigue provocando problemas en la sociedad; solo en España 900.000 personas perdieron sus empleos y además durante el aislamiento se hizo un ERTE a 4,2 millones de personas, aunque con el intento de una vuelta a la normalidad estas cifras se están reduciendo.
Una vez expuestas ambas pandemias hay que observar sus similitudes y diferencias. Empezando por sus similitudes se puede ver cómo ambas se expandieron rápidamente y en poco tiempo, en el momento en que las dos aparecieron no existían vacunas de ellas ni remedios médicos aunque la vacuna de la gripe se creo años después. Para evitar contagios y como medidas de seguridad con los dos virus se hicieron confinamientos y había que utilizar mascarilla. Además las dos trajeron la censura de información y provocaron una caída de la economía. Por otra parte ambas tienen diferencia como a la edad que más afectaba, el número de muertos aunque esto se debe a: la duración de cada una de las pandemias; la gripe duró entorno a los dos años mientras que de coronavirus han sido hasta ahora unos seis meses, que la gripe tiene mayor tasa de mortalidad y que con el Covid-19 la medicina estaba más desarrollado por lo que se han salvado más vidas.
En conclusión ambas pandemias han sido muy perjudiciales para el mundo, y es muy sorprendente como cien años después de una pandemia tan dura como lo fue la gripe aparezca otra y que no se sepa que hacer como si esto jamás hubiera ocurrido lo que ha conllevado miles de muertes.

Blanca B.
3º ESO

EPIDEMIA DE GRIPE 1918 Y PANDEMIA DEL COVID 19

A principios del siglo XX y XXI, se han producido a nivel mundial dos catástrofes muy significativas, las cuales han pasado a formar parte de la Historia por su origen epidemiológico. Estas son, por una parte, la epidemia de gripe de 1918, y por otra parte, la pandemia del Covid 19, siendo estas las causantes de provocar un antes y un después a nivel económico y social en nuestra sociedad.

La epidemia de la gripe de 1918 o más conocida como la gripe española, se originó en dicho año, propagándola hasta la primavera de 1919 y finalizando en 1920. Su propagación se extendió a consecuencia de la primera guerra mundial, originándose en EEUU y afectando a distintos países del mundo.
Los síntomas más característicos fueron la fiebre elevada, el dolor de oído, el cansancio corporal, diarreas y vómitos, y dificultades en la respiración, así como hemorragias nasales. Pero, la mayoría de gente que falleció también se veía afectada por enfermedades secundarias como neumonías.
La medicina y la ciencia en esta época fue un gran problema para tratar la enfermedad ya que eran campos mucho más limitados y con menos avances que en la actualidad. Sin embargo, en los periódicos se nombraban remedios recomendados para combatir la enfermedad como los elixires, aguas minerales, tónicos y aspirinas. Pero de ninguno de estos estuvo comprobado científicamente su eficacia. La cepa del virus causante de la gripe española no se descubrió hasta 1943 y no se determinó su secuencia genética hasta el 2005.


La principal consecuencia de esta epidemia, a parte de la crisis económica, ya que la producción industrial y la actividad empresarial sufrió una caída(aunque no tardó en recuperarse) fue el exceso de fallecidos, el cual superó las muertes de la Primera Guerra Mundial. La tasa de mortalidad fue de alrededor de 100 millones de personas. No sólo afectó a la población más vulnerable, como niños o ancianos, sino que también afectó a jóvenes y adultos saludables de edad mediana. Además, cómo es fácil de imaginar, las poblaciones más pobres sufrieron de forma especial las consecuencias de esta gripe.

La pandemia del Covid 19, también conocida como el Coronavirus, se originó en China, concretamente en la ciudad de Hubei, a finales del año 2019 y propagándose a principios del 2020 a todos los lugares del mundo, empezando por el continente asiático, siguiendo por el europeo y Oceanía y finalizando en África y América.
Los síntomas más habituales son la fiebre, la tos seca y el cansancio; aunque los más graves son la dificultad para respirar, dolor en el pecho e incapacidad para hablar o moverse.


Hoy en día, aunque la medicina y la ciencia están más avanzadas que hace 100 años, todavía no se conoce con exactitud científica el origen concreto de este virus, por lo cual no existe ninguna vacuna a fecha de hoy que sea capaz de prevenir o curar esta enfermedad. Además, se espera que con la bajada de temperaturas en el inicio de este otoño haya un nuevo rebrote coincidiendo con la llegada de una posible vacuna.
Las consecuencias de esta pandemia serán muchas. En primer lugar, a nivel demográfico, se está produciendo un descenso de la población mundial debido a los fallecimientos que ha originado el Covid 19, siendo estos alrededor de 400000 muertos en el mundo y una cifra bastante discutible en España que ronda de los 28000 hasta los 40000 ya que las cifras médicas no coinciden con las cifras judiciales del registro civil. El número de fallecidos es tan elevado ya que a nivel mundial se han registrado 6,5 millones de contagios y en nuestro país 250000. En segundo lugar, a nivel económico las bolsas de todos los países están sufriendo el mayor desplome de su historia debido al parón económico tanto en multinacionales como en pequeñas empresas. En tercer lugar, a nivel social, a partir de este virus se crearán nuevas costumbres tanto sociales como higiénicas que nos permitan mantener una mayor seguridad para intentar contener la transmisión, y en consecuencia, la propagación, de este virus. Finalmente, también provocará consecuencias a nivel histórico y cultural, ya que supondrá un antes y un después en la Historia, que a partir de este momento se conoce como la nueva normalidad.

En ambos virus podemos reflejar una comparación. Por una parte, existen diversas similitudes como la rápida propagación, los síntomas más característicos como la fiebre, la dificultad en la respiración y el cansancio, las consecuencias económicas y la falta de personal sanitario para tratar con la población enferma. Por otra parte, las diferencias son que la gripe española afectó sobre todo a gente de la mediana edad, mientras que el Covid 19 afecta sobre todo a la población más vulnerable, es decir niños y ancianos. Otra diferencia es que por el momento, las cifras de fallecidos actuales son mucho menores que las reflejadas en la denominada gripe española. Esto se debe a las mejorías sanitarias, farmacéuticas, científicas, tecnológicas… Por último, hoy en día, existen más medios y canales de comunicación por lo que esto facilita que la información llegue a todos los hogares y de esta manera podemos estar más informados y precavidos.

Para concluir, estas dos catástrofes que hemos vivido en los últimos 100 años suponen graves problemas a nivel mundial, y es por esto, que es necesaria la inversión de medios en investigación para la detención de forma precoz de esta pandemia y de posibles futuras.

BIBLIOGRAFÍA

Vídeo: La gripe española:la mayor pandemia de la historia moderna.
Artículo de la BBC sobre la epidemia de gripe de 1918.
Los efectos de la pandemia de 1918
Periódicos digitales: El Mundo, El País y la Vanguardia.

Aitana H.
3º ESO

Autorretrato después de la gripe española, E. Munch